Mira lo que me compraron… Slime Pit

Slime_Pit_Evil_he_Man_Play_Set.jpgRecuerdo una época en donde todos éramos pequeños y lo único que anhelabamos era cada jueguete que apareciese en televisión; en 1988 yo vivía en Copiapó y sólo había dos canales de televisión, TVN y Canal 13, con lo que mi parrilla programática no era más amplia que dos movimiento de perilla en la tele de mis viejos. Sin embargo, la TV de los 80′s era rica en series de dibujos animados que pasaron a la posteridad y son parte del inconsciente colectivo de muchos como yo. Muchas de esas series, además de maravillarnos con historias mágicas sobre súper héroes, viajes buscando flores o robots con más personalidad que mucho ser vivo, eran comerciales de juguetes de 30 minutos de duración; frente a este fénomeno hubo una empresa que le dió al clave con un exitaso que perdura hasta hoy con varios “remakes” y maquillajes: me refiero a Mattel y su aliado más poderoso: He-Man.

Sin embargo, su servidor no canalizará estas palabras en las características del fortachón de melena rubia, sino en uno de los juguetes más cool de su linea de productos, y que para los que lo tuvieron fue el terror de las madres y la lavadora: El Slime Pit.

prisoner_in_the_slime_pit.jpgPara quienes no estén familiarizados con este “action set”, les cuento: Venía en una caja bien grande (maravilloso para los materialistas)  que en su interior contenía una especie castillo/trampa con una garra que atrapaba a sus victimas, y que por encima de éstas había un cráneo de dinosaurio. Hasta ahora ninguna maravilla, pero si seguías buscando al fondo te topabas con la mejor invensión para los pequeños hiperquinéticos como yo: un pote de moco ficticio que, al vertirlo por detrás del cráneo antes mencionado, bañaba a las figuritas atrapandolas en un momento de desolación y terror jamás imaginado (la mente de un niño de 5 años da para eso y mucho más).

Como dije antes, para muchas madres, el que su hijo juegue con juguetes no tiene problemas, pero cuando éstos ya se meten con la ropa de sus crios, es otro tema; por más entretenido que sea, siempre existiremos los que no leimos las instrucciones ni le hicimos caso al comercial. Porque la tentación de usar ese ooze para asustar a la abuela o tirarsela en el pelo a alguna de tus amiguitas, siempre fue mayor. Además, despues de un tiempo el “pegaloco” se secaba transformán y era cosa de tiempo para que terminara en la boca de alguién e internado por intoxicación.

En conclusión, el Slame Pit fue un gran juguete que divirtió a los chicuelos de la época, hizo rabiar a madres angustiadas por ropa que, además de pasto en las rodillas, tenía moco incrustado en sus telas, y que actualmente tuvo su reedición en la “Harry Potter’s Slime Chamber”; así que si va a alguna feria de las pulgas y pilla una de estas maravillas no dude en comprársela a su retoño, no lo lamentará.

S2

Bonus Track:

Los que estén interesados les dejo un video con las instrucciones para hacer su propio slime



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